Tipos de ortodoncia: ¿cuál es para ti?
Brackets metálicos, estéticos, de autoligado o alineadores transparentes. Te contamos en qué se diferencian para que llegues a tu valoración con más claridad.
Hoy existen varias formas de mover los dientes de manera controlada. Todas pueden dar muy buenos resultados cuando se eligen bien y se siguen las indicaciones. La opción adecuada depende de tu diagnóstico, tu edad, tus hábitos y tus preferencias, y se define en la cita de valoración.
Brackets metálicos
Son los más conocidos. Se adhieren a cada diente y se unen con un alambre que el ortodoncista ajusta en los controles.
- A favor: muy resistentes y útiles para casi cualquier tipo de caso.
- Ten en cuenta: se notan más y exigen una buena higiene alrededor de cada bracket.
Brackets estéticos
Funcionan igual que los metálicos, pero son de cerámica o de materiales del color del diente, así que se notan menos.
- A favor: más discretos, una opción frecuente en adultos.
- Ten en cuenta: algunos alimentos y bebidas con color pueden manchar las ligas, y requieren cuidado al morder cosas duras.
Brackets de autoligado
Tienen un pequeño mecanismo que sostiene el alambre sin necesidad de ligas.
- A favor: menos lugares donde se acumula placa y, en algunos casos, controles más cortos.
- Ten en cuenta: su indicación depende de cada caso; no siempre son la mejor opción.
Alineadores transparentes
Son férulas plásticas removibles hechas a la medida, que se cambian cada cierto tiempo para mover los dientes poco a poco.
- A favor: casi no se notan y se retiran para comer y cepillarse.
- Ten en cuenta: funcionan solo si se usan la mayor parte del día, normalmente unas 22 horas. Requieren mucha disciplina y no están indicados para todos los casos.
¿Y en los niños?
En los niños, antes de pensar en brackets, a veces conviene guiar el crecimiento de los maxilares con aparatos de ortopedia maxilar. Por eso es importante una valoración temprana, alrededor de los 7 años.
¿Cómo se decide?
En la valoración revisamos tu mordida, tomamos los estudios necesarios y te explicamos las opciones que sí aplican a tu caso, con su duración estimada y sus costos. No hay un aparato "mejor" en general: hay uno más adecuado para ti.